Herrera en la Onda - 9 de febrero de 2010
¡Ha nacido una estrella! Es una gran cantante con un gran pedigrí...
Su padre es Meat Loaf y ella se hace llamar Pearl... Está grabando su álbum de debut y a tenor de lo escuchado en su MySpace la cosa promete...
Y hoy 9 de febrero cumple 68 años una de las más grandes compositoras de la historia: Carole King...
Rock'n'Roll Animal Radio - 2 de febrero de 2010
Hola a todos, aquí tenéis una nueva edición de Rock’n’Roll Animal (2/06), en este caso un tanto especial porque ni hay agenda, ni noticias, ni aniversarios, ni novedades musicales… Simplemente son 20 de mis versiones favoritas de clásicos del rock. Espero vuestros comentarios (y también la lista de vuestras versiones favoritas) en el blog y también me tenéis en el email: rockanimalradio@gmail.com.
Rock'n'Roll Animal Radio - 2 de febrero de 2010
Hola a todos, aquí tenéis una nueva edición de Rock’n’Roll Animal (2/06), en este caso un tanto especial porque ni hay agenda, ni noticias, ni aniversarios, ni novedades musicales… Simplemente son 20 de mis versiones favoritas de clásicos del rock. Espero vuestros comentarios (y también la lista de vuestras versiones favoritas) en el blog y también me tenéis en el email: rockanimalradio@gmail.com.
Rock'n'Roll Animal Radio - 27 de enero de 2010
Herrera en la Onda - 26 de enero de 2010
Cualquier excusa es buena para volver a escuchar uno de los mejores temas grabados por Michael Jackson “Beat it” y precisamente hoy, 26 de enero, Eddie Van Halen cumple 53 años. Él fue el encargado del increíble solo de la canción, y si ponéis bien la oreja se puede escuchar como alguien golpeaba la puerta del estudio, pero la toma fue tan buena que decidieron no repetirlo aunque se escucharan los golpes. Y ya que estamos con Jacko, el 27 de enero de 1984 sufrió el desgraciado accidente durante el rodaje de un anuncio para Pepsi en L.A. 3.000 fans asistieron para simular una actuación y en la sexta toma la explosión tuvo lugar demasiado cerca de Michael y su cabeza salió ardiendo. Lo podéis ver en este vídeo…
Pepsi indemnizó a Michael con un millón y medio de dólares y él los donó al Brotman Center (en Culver City), que pasó llamarse Michael Jackson Burn Center.
Se acaba de publicar una nueva canción con la voz de Bruce Springsteen… Se trata de una colaboración con Rosanne Cash, la hija del Hombre de Negro, que tiene en la calle un nuevo álbum: “The List”. Es un disco integrado por clásicos de la música americana, canciones que su padre le enseñó. Ella acababa de cumplir 18 años y su padre (temeroso de que sólo conociera lo que sonaba en aquella época en la radio) le dio una lista con 100 canciones que debía escuchar. Entre ellas estaba “Sea Of Heartbreak”…
También colaboran Jeff Tweedy, Rufus Wainwright y Elvis Costello y hay canciones firmadas por la Carter family, Jimmie Rodgers, Merle Haggard, Hank Snow y Bob Dylan entre otros.
Os recomiendo que escuchéis la inminente edición de Rock’n’Roll Animal Radio, porque sonará el nuevo proyecto de Nick Royale, de los Hellacopters: Imperial State Electric, el grupo que ha montado con su ex compañero Drenen, de Backyard Babies. “Lord Knows I Know That It Ain’t Right” es un temazo y mantiene la esencia de las últimas canciones de Nicke para los Hellacopters. Por ahora es la única canción que ha visto la luz y la han dado a conocer en MySpace.
Este viernes, 22 de enero, pincho en el Gruta 77 (Madrid) y concierto homenaje a Stooges y MC5
ESPECIAL DETROIT: Tributo a STOOGES y MC5
Durante los años 1968 y 1969 el Grande Ballroom de Detroit vivió noches realmente mágicas e inolvidables gracias a MC5 y The Stooges, dos bandas intensas, únicas… ¡Irrepetibles!
Danny Fields trabajaba como A&R para Elektra y había oído hablar del poderío sobre el escenario de MC5. Parecía una banda interesante para ampliar el catálogo de un sello que ya tenía en nómina a Love y The Doors y ni corto ni perezoso se acercó a la ciudad del motor para comprobar si era cierto todo lo bueno que le habían contado sobre los cachorros de John Sinclair. Los Stooges ejercieron de teloneros y le volaron la cabeza a un Danny que, finalmente, no tuvo más remedio que fichar a las dos bandas. Evidentemente no fue la última noche que compartieron sobre el escenario, y cada una de ellas se convirtió en un auténtico tour de force entre la locura del imprevisible Iggy Pop y las guitarras incandescentes de Fred “Sonic” Smith y Wayne Kramer.
Nosotros queremos hacerte revivir una de esas veladas con las dos mejores reencarnaciones que existen de esas bandas:
ROCK’N’ROLL SUCIDE & ULTRA 5.
- Los primeros son de Barcelona y, además de clavar las canciones de los tres legendarios álbumes de los Stooges, te aseguro que creerás estar ante el mejor Iggy de la primera mitad de los 70, absolutamente salvaje y desquiciado… Yo le he visto liarse a patadas con las sillas del foro del Fnac de Madrid en la presentación de “Songbook”, el libro del dibujante Ladrón en colaboración con Ruta 66… ¡Imaginad la cara que se le quedo a esas dulces ancianitas que allí suelen echar la tarde!
- Menos violentos, pero igual de salvajes son Ultra 5 —en realidad son los coruñeses Ultracuerpos—, una de las mejores artillerías de riffs que ha dado nuestro país en los últimos veinte años. Recuerdo su show de homenaje a MC5 —en la Gruta hace unos años— como uno de los mejores de mi vida y lo mejor fue ver como a un emocionado Kike Turmix le caían dos lagrimones por la mejilla mientras agitaba su chaleco y gritaba como un poseso.
No vais a encontrar a ninguna banda en el mundo en este momento capaz de enfrentarse a los repertorios de MC5 y Stooges con tanta intensidad y maestría… Es más, si no te convencen ¡me afeito el bigote y las patillas!
Y como remate pinchada 100% High Energy made in Detroit (bueno, lo haremos extensivo al estado de Michigan) a cargo del Indio y yo mismo, J.F. León, hasta altas horas de la madrugada: The Up, Bob Seger, Amboy Dukes, Grand Funk, Brownsville Station, Alice Cooper, The Frost, SRC, Sonic’s Rendezvous Band, Rationals, Mitch Ryder, Frijid Pink, Rationals, ? & The Mysterians y, por supuesto, ¡MC5 y Stooges!
El viernes 22 en la Gruta hay una cita de los nuestros, ¡los del rock!
por J.F. León (Viernes 22 de enero en Gruta 77, 10 €)
Rock'n'Roll Animal - 12 de enero de 2010
Hola, feliz año a todos, Rock’n’Roll Animal está de vuelta para traerte algunos de los mejores discos de 2009, algunos de ellos editados las últimas semanas del año (Sugar Mountain, Them Crokeed Vultures, Tom Petty, Wild Honey…), y también destacamos algunas citas de la agenda de las próximas semanas (Schizophrenic Spacers, Riffbackers, Biscuit, Zeros….), con especial hincapié en la fiesta Detroit (con tributo a MC5 y Stooges y pinchada de J.F. León, es decir: yo mismo) del próximo día 22 de enero en la sala Gruta 77 de Madrid. Además viajamos a San Francisco con Savage Resurrection y Janis Joplin… Espero vuestros comentarios en el blog y también me tenéis en el email: rockanimalradio@gmail.com. Y podéis empezad a enviarme vuestros discos favoritos de la década, ¡que voy a preparar un especial y sortearé discos y revistas Ruta 66 entre los que me escribáis!
Herrera en la Onda - 15 de diciembre de 2009
Podría pensarse que el salvaje estilo de vida de algunos músicos y los consiguientes excesos hayan podido ser la principal causa de muerte prematura en esa profesión
Sin haberme detenido a hacer un censo serio he comprobado —a raíz de una efeméride de hoy 15 de diciembre— que hay otra causa de muerte que se ha llevado por delante a un montón de músicos: los accidentes aéreos.
Empecemos por el aniversario… hoy hace 65 años que Glenn Miller, el genio del swing murió en el canal de la Mancha, después de que el avión en el que viajaba fuera derribado durante la segunda guerra mundial. Se había alistado y montó una banda de jazz de militares que actuaba para los militares destacados en Europa.
Hace pocos días también era el aniversario del accidente de la avioneta en la que viajaban Otis Redding y su banda, los Bar-Kays. Ocurrió el 10 de septiembre de 1967 y Otis, con 26 años, estaba en su mejor momento —tras el festival de Monterey en el verano del amor— y acabaron estrellándose sobre el Lago Monona en Wisconsin. Dejó inacabado su éxito “(Sittin’ On) The Dock Of The Bay”, el guitarrista Steve Cropper lo terminó y a título póstumo se convirtió en su primer número uno del cantante de soul. Murieron cuatro de sus músicos, uno sobrevivió y otro no pudo viajar con ellos.
Diciembre es un mes en el que se concentran algunas de estas desgraciadas muertes… Ricky Nelson tenía 45 años ya pero veía como su carrera volvía a despegar en 1985. Camino de un show de nochevieja en Dallas su avión se estrelló al intentar un aterrizaje forzoso tras comprobar que había humo debido a un posible problema mecánico.
El 19 de marzo de 1982 murió el prometedor guitarrista Randy Rhoads con 25 años. Tras dos discos con Quiet Riot se había convertido en la mano derecha de Ozzy Osbourne tras la salida de éste de Black Sabbath. Randy se subió a una avioneta tomar unas fotos y el piloto —que en la autopsia se comprobó que había consumido cocaína— estaba dando pasadas cerca del autobús de la banda, en el tercer intento una de las alas chocó con el vehículo y se estrellaron antes los ojos de Ozzy y el resto de la banda.
El 27 de agosto de 1990 murió el genial guitarrista texano Stevie Ray Vaughan tras un concierto a su hermano Jimmie, Eric Clapton, Buddy Guy y Robert Cray entre otros. El helicóptero que debía trasladarle a la siguiente ciudad se estrello contra una colina por culpa de la densa niebla.
El accidente más célebre fue el conocido como “el día que murió la música”, del que he hablado en mi sección en más de una ocasión y por eso hoy no voy a incidir demasiado, salvo que murieron Buddy Holly, Big Bopper y Ritchie Valens, el quinceañero que cantaba “la bamba”. Ocurrió el 3 de febrero de 1959 cuando volaban hacia Moorhead, Minnesota. Buddy Holly alquiló una avioneta de tres plazas para él y sus dos músicos porque el autobús de gira no tenía calefacción y hacía un frío realmente espantoso. Waylon Jennings cedió gentilmente su asiento a un febril Big Bopper y Tommy Allsup se jugó su plaza con una moneda y perdió con Ritchie Valens.
También hablamos recientemente del accidente del avión de Lynyrd Skynyrd en el que murió Ronnie Van Zant, otro músico y las coristas de la banda, manager y demás el 20 de octubre de 1977, poco después de la edición del álbum “Street Survivor”, en cuya portada la banda aparecía en llamas.
El 12 de octubre de 1997 le llegó el turno a John Denver. El era muy aficionado a la aviación y pilotaba un avión experimental en la Bahía de Monterey que se estrelló poco después de despegar.
El 15 de marzo de 1963 murió con 30 años la estrella del country Patsy Cline. Ella volaba de vuelta de un concierto a beneficio de la viuda de un dj de country que había muerto en un accidente de coche; su avión se estrelló poco antes de llegar a Nashville. Desgraciadamente, días después el músico Jack Anglin tuvo un accidente yendo a su funeral y también murió.
Para terminar —aunque en realidad hay muchos más— Carlos Gardel murió el 24 de junio de 1935 en Medellín, Colombia. El trimotor en el que viajaba se estrelló llevándose por delante a la estrella del tango, Argentina le llora todavía.
Se acercan las Navidades y no está de más el disponer de un amplio catálogo de sugerencias para encontrar el regalo oportuno para familiares y (buenos) amigos, así que permitidme una modesta aportación… 2009 creo que es un año que será recordado por la cosecha de grandes discos. A los de la semana pasada habría que añadir los de Muletrain, Ainara LeGardon, Capsula, ‘77 y otros muchos que han ido sonando en Rock’n’Roll Animal… Hoy quiero recomendar dos más: The Hot Dogs! “Nothing But A Bad Day” —el perfecto cruce entre AC/DC, Mott The Hoople y New York Dolls” y Tokyo Sex Destruction “The Neighbourhood”, probablemente el mejor y más madura trabajo de la banda catalana que sin abandonar el garage soul ha incluido un toque psicodélico.
Herrera en la Onda - 8 de diciembre de 2009
El 8 de diciembre es un día en el que resulta obligado recordar el desgraciado asesinato de John Lennon, a manos del pirado Mark David Chapman, que le tiroteó a las puertas del edificio Dakota, cuando Lennon volvía a casa tras una sesión de grabación. Pero es algo de lo que hemos hablado en numerosas ocasiones en esta sección y no estaría de más recordar a otro tiroteado este mismo día, 8 de diciembre, pero en 2004. El mundo del metal se tiñó de luto.
Hablamos del Dimebag Darrell ex guitarrista de Pantera. Él estaba actuando con su banda, Damageplan, en el Alrosa Villa en Columbus (Ohio), cuando subió al escenario un hombre armado, Nathan Gale, que descargó su pistola sobre el guitarrista, que murió prácticamente en el acto tras recibir tres impactos, uno de ellos en su cabeza. Varias personas más resultaron heridas, y en el forcejeo con el asesino también murió el jefe de seguridad de la banda y un empleado del local que se abalanzó demasiado tarde sobre el pistolero mientras recargaba el arma. Un pobre espectador también fue asesinado mientras intentaba infructuosamente reanimar al guitarrista.
La policía rodeó a Nathan Gale y éste cayó abatido tras negarse a entregar su arma. Si bien en un primer momento se rumoreó que el motivo del ataque fue la separación de Pantera —de la que se suponía que Gale culpaba a Dimebag—, las investigaciones posteriores llegaron a la conclusión de que el asesino —al que se le había diagnosticado paranoia esquizoide— en realidad pensaba que el guitarrista le había plagiado varias canciones. A Dimebag se le enterró en un ataud de Kiss con una guitarra de Eddie Van Halen.
Pero hablemos de cosas alegres, y es que llevo enganchado desde ayer de “Epic Handshakes And Bear Hugs”, el primer disco de Wild Honey. Lo he escuchado siete u ocho veces y no tengo reparo alguno en afirmar que es una jodida maravilla. Guillermo Farré es el responsable de semejante obra maestra de pop preciosista, y prácticamente solo ha grabado las decenas de instrumentos que suenan en un disco que puede evocar tanto al mejor Josh Rouse (el de “1972”, claro está) como a Brian Wilson, porque la cuidada y detallista producción recuerda al genio californiano y a otros orfebres del estudio como Phil Spector o scout Walker. De absoluto subidón he escrito la reseña que podéis leer en http://musica.heineken.es/discos.aspx.El disco ha sido editado en vinilo rojo (e incluye el compacto de regalo) y puede ser descargado gratuitamente en http://wildhoney.bandcamp.com/. Hay motivos para confiar todavía en el futuro de la música como arte, más allá del mero objeto de consumo en el que muchos parece que se han empeñado en convertirla.
Y ya puestos dos últimas sugerencias musicales salidas de nuestro país: Arizona Baby y Riffbackers. Los primeros son unos salvajes vallisoletanos que practican un potente rock acústico —sólo dos guitarras y percusión—, con un par de pelotas... Su segundo trabajo, “Second To None”, es un auténtico pelotazo. También escribí hace poco la reseña: http://musica.heineken.es/disco.aspx?i=359.
Riffbackers son madrileños y es la banda del ex winnery Fausto Martín. Además de las influencias beatle hay guitarrazos a lo Pete Townshend y esencia Staff en su álbum de debut: “The Curtain Shop And Alterations”, ¡una maravilla! En el Ruta 66 de enero podréis leer mi reseña del disco.
PD: Intentaré poner el blog al día con las colaboraciones de las pasadas semanas y a ver si grabó un nuevo Rock’n’Roll Animal Radio, ¡sorry!
Rock'n'Roll Animal - 16 de noviembre de 2009
Herrera en la Onda - 10 de noviembre de 2009
Lo siento (o en realidad no), pero lo cierto es que el destino quiere que por varios motivos sigamos hablando de Bruce Springsteen. El primero es que acabo de llegar de Nueva York y aunque no he podido asistir a los conciertos que ha dado en el Madison Square Garden sí que estuve merodeando el lugar y me empapé del ambiente y de la emoción que más de 17.000 fans vivieron ante semejantes conciertos. Pero, además, es que un 10 de noviembre como hoy se editaron dos de los mejores “box sets” de la historia: por un lado, en 1986 el “Live 1975-1985”, una caja de cinco vinilos (posteriormente tres compactos) con todo el poderío del Boss y la E Street Band en vivo; y, en 1998, se editó “Tracks”, el sueño húmedo de cualquier fan del músico de New Jersey, cuatro compactos, un montón de temas que hasta la fecha habían permanecido inéditos, descartes de discos que los fans alguna vez podrían haber escuchado como mucho en directo o en algún pirata. El destino quiso que yo me comprara esas dos mismas cajas el mismo día, el una tienda de segunda mano de Boston hace unos meses, a un precio muy apañado… Casualidades…
Lo cierto es que “Tracks” ayuda a apreciar y valorar la grandeza de Springsteen, porque esas 66 canciones son el complemento perfecto de las que finalmente acabaron en los discos oficiales del Boss. Precisamente “Thundercrack” abrió su concierto del 7 de noviembre de 2009 en el neoyorquino Madison Square Garden, un tema que grabó el 28 de junio de 1973 en los 914 Sound Recordings, y por tanto descarte de “The Wild, The Innocent & The E Street Shuffle”, un segundo disco que significó un importante salto cualitativo en la carrera del Boss y que interpretó íntegramente en ese concierto este pasado fin de semana, al que asistió Carlos Herrera y al que yo me quedé con ganas de ir pese a estar en la puerta, porque los precios en la reventa eran prohibitivos. Por supuesto, también sonó “Rosalita (Come Out Tonight)”, que -con una versión de casi diez minutos registrada el 7 de julio del 78 en el Roxy de Los Angeles- estaba incluida también en “Live 1975-1985”.
Lo cierto es que viendo el setlist de ese concierto a uno se le ponen los dientes muy muy largos:
Thundercrack / Seeds / Prove It All Night / Hungry Heart / Working On A Dream / “The Wild, The Innocent and the E Street Shuffle”: The E Street Shuffle / 4th of July, Asbury Park (Sandy) / Kitty's Back / Wild Billy's Circus Story / Incident on 57th Street / Rosalita / New York City Serenade /// Waiting On A Sunny Day / Raise Your Hand / Does This Bus Stop at 82nd Street / Glory Days / Human Touch / Lonesome Day / The Rising / Born To Run /// Wrecking Ball / Bobby Jean / American Land / Dancing In The Dark / (Your Love Keeps Lifting Me) Higher and Higher (with Elvis Costello)
Para rematar la desesperación de los que no estuvimos en esos dos míticos conciertos, aquí tenéis el setlist del domingo, el 8 de noviembre -también en el Madison Square Garden-, en el que interpretó íntegro el doble álbum “The River”… ¡Menudo subidón!
Wrecking Ball / “The River”: The Ties That Bind / Sherry Darling / Jackson Cage / Two Hearts / Independence Day / Hungry Heart / Out In The Street / Crush On You / You Can Look (But You Better Not Touch) / I Wanna Marry You / The River / Point Blank / Cadillac Ranch / I'm A Rocker / Fade Away / Stolen Car / Ramrod / The Price You Pay / Drive All Night / Wreck On The Highway /// Waiting On A Sunny Day / Atlantic City / Badlands / Born To Run / Seven Nights To Rock / Sweet Soul Music / No Surrender / American Land / Dancing In The Dark / Can't Help Falling in Love (the Elvis song) / (Your Love Keeps Lifting Me) Higher and Higher
En dos palabras: IM – PRESIONANTE… Estoy deseando que llegue a España mi amiga Imma para que me cuente como fue aquello. Fue un gustazo conocerla a ella -en persona, tras meses de cruzarnos emails- y a todos sus amigos “frikispringstinianos” frente al Madison y, también, conocer a George Mileson, un músico con muchas cosas que decir y que siempre que puede rinde tributo al Boss interpretando sus canciones.
Y vamos a rematar la experiencia neoyorquina con uno de los cantautores más infravalorados de la Gran Manzana: Willie Nile… Es un tipo que no ha tenido suerte, que nunca ha podido triunfar pese a tener grandes canciones. Él incluso asegura que los Rolling Stones le robaron “She’s So Cold”, pero no tuvo ni ganas ni dinero para pleitear con ellos. Lo cierto es que vuelve a nuestro país y además tiene un nuevo trabajo en la calle: “House Of A Thousand Guitars”… Si te gustan Dylan, Springsteen y perdedores de la talla de Johnny Thunders debes echarle la oreja a los temas de Willie Nile.
Herrera en la Onda - 3 de noviembre de 2009
El 3 de noviembre de 1988 llegó a los cines la película “Rattle And Hum”, un documental sobre la gira americana que realizó U2 para presentar el exitoso álbum “The Joshua Tree” y también sobre la grabación del doble álbum “Rattle And Hum”, que había sido editado unas semanas antes. El disco era un refrito de actuaciones en directo de la banda interpretando clásicos como “I Still Haven’t Found What I’m Looking For” o “Pride (In The Name Of Love)”, algunas versiones (“Helter Skelter” o “All Along The Watchtower”) y un puñado de nuevas composiciones (entre las que destacaban “Desire” o “Angel Of Harlem”) que fueron grabadas en los Sun Studios de Memphis, el mismo lugar donde grandes artistas como Elvis, Roy Orbison, Johnny Cash, Jerry Lewis o Carl Perkins habían grabado sus primeros éxitos. De hecho allí mismo tienen colgada de una pared la mesa analógica (de ocho pistas, si no recuerdo mal) con la que grabaron esas canciones la banda irlandesa.
“Rattle And Hum”, el álbum, fue acogido de un modo muy dispar, con críticas muy entusiastas por parte de los medios más generalistas -que abrazaban a las nuevas estrellas del rock que venían a relevar a Springsteen o Queen que habían comenzado con su declive- y otras bastante críticas –particularmente las de la prensa especializada en general- que tachaban el álbum de pastiche oportunista creado para rentabilizar aún más el momento de éxito de la banda y cuestionando su creatividad, ya que ofrecían sólo un puñado de canciones nuevas. Lo cierto es que era un trabajo en el que buscaban las raíces del rock, coqueteando con el blues, gospel, country y rock’n’roll de los cincuenta, porque “Desire” es un descarado homenaje al jungle boogie de Bo Diddley. Además colaboraban en el álbum grandes espadas del rock, como Bob Dylan o B.B. King.
La película -casi toda en blanco y negro- ofrecía alguna canción más que el disco e incluía entrevistas con los miembros de la banda intercaladas con las imágenes de directo o de la banda en el interior de los Sun Studios acompañados de una estupenda sección de vientos. Muchos, incluso el director de la misma, vieron a una banda endiosada que no había sabido asimilar el éxito y que se creía por encima del bien y del mal. Lo cierto es que las críticas les hicieron permanecer unos años en el dique seco y reaparecer con un sonido absolutamente distinto en el bailongo, y por otro lado genial, “Achtung Baby”.
Mientras todavía colea el fantástico “Together Through Life”, Bob Dylan ya tiene disco de villancicos: “Christmas In The Heart”, un album cargado de relecturas dylanianas de algunos clásicos (y otros no tan conocidos) temas navideños. La acogida ha sido tibia y hasta algunos de sus fans más enfervorecidos lo han acogido con cierto recelo y lo ven como una forma no muy elegante de despedir una década en la que el maestro ha brillado con bastante intensidad. Otros apuntan a que es un trabajo de compromiso, que no ha cuidado demasiado y para el que no ha compuesto ni un solo tema. Juzguen ustedes mismos…
Herrera en la Onda - 27 de octubre de 2009
El 27 de octubre de 1975 se confirmó la proyección de Bruce Springsteen: Su cara era a la vez portada de las revistas Time y Newsweek; pero mientras la primera mostraba su admiración por el jefe, Newsweek cuestionaba su valía y que le consideraran “el nuevo Dylan”, incluso apuntaban a que era el producto de una tremenda campaña de marketing. Lo cierto es que Columbia había puesto sobre la mesa 250.00 $ para promocionar “Born To Run”, un álbum que se había puesto a la venta unos meses antes y que era la última apuesta que la compañía discográfica estaba dispuesta a hacer por Springsteen. Sus dos primeros trabajos -“Greetings From Asbury Park” (1972) y “The Wild, the Innocent & the E Street Shuffle” (1973)- habían cosechado muy buenas críticas, pero sus ventas habían sido bastante pobres. La pionera publicación musical Crawdaddy había dicho de él en 1973 que “cantaba con una frescura y urgencia que no habíamos escuchado desde ‘Like A Rollin’ Stone’”. Quizá sea una casualidad, o no, pero fue precisamente John Hammond -el A&R que había fichado a Dylan- al que el manager de Springsteen, cuando el de New Jersey se presentó a la audición, le dijo algo así “vamos a comprobar si realmente tienes buen oído o si lo de Dylan sólo fue suerte”. Incluso el prestigioso crítico Lester Bangs –colaborador de Rolling Stone y que ejerce de mentor del jovenzuelo reportero protagonista de “Casi famosos”- escribió en la desaparecida Creem en 1975: “Compone como Dylan y Van Morrison, canta como Robbie Robertson y Van Morrison y dirige una banda que suena como la de Van Morrison”.
Lo cierto es que el espaldarazo definitivo se lo dio otro crítico musical, en el Real Paper de Boston. Se llamaba Jon Landau y escribió: “Esta noche he visto el futuro del rock y su nombre es Bruce Springsteen”. Jon se acabaría convirtiendo primero en amigo, luego en consejero, posteriormente en productor y finalmente en manager de Bruce Springsteen. Él y Steve Van Zandt le dieron el empujón que el Boss necesitaba para finalizar “Born To Run”, un trabajo que se le estaba atascando. En total necesitó de catorce meses, y seis de ellos los dedicó exclusivamente a la canción que le dio título al disco. Había mucho en juego y Springsteen tenía en su cabeza un sonido que era incapaz de transmitir a sus músicos, la poderosa E Street Band. El “wall of sound” de Phil Spector era una de las referencias, aunque él matizó posteriormente que en realidad quería sonar como “Roy Orbison cantando a Dylan producido por Phil Spector”. Landau le echó una mano con la producción –entre otros había producido el “Back In The USA” de MC5- y Steve le cantó los arreglos de viento que finalmente utilizaron en la prodigiosa “Tenth Avenue Freeze-Out”. El guitarrista era viejo compañero de aventuras y acabó enrolado en la E Street Band, al igual que Roy Bittan y Max Weinberg, que debutaron con ese mismo disco.
Para muchos “Born To Run” es el mejor trabajo de Bruce Springsteen, una obra maestra que le dio a conocer mundialmente y que propició que con sus discos posteriores se convirtiera en uno de los artistas más aclamados del mundo. En 2005, coincidiendo con el trigésimo aniversario, se reeditó con un compacto (réplica del vinilo) y acompañado por dos DVDs: uno con el imprescindible documental "Wings For Wheels" sobre la grabación del álbum y otro con uno de sus conciertos en el londinense Hammersmith en otoño de 1975. En su momento “Born To Run” alcanzó el tercer puesto de las listas de venta estadounidenses y allí ha alcanzado el triple platino. Cualquier pretexto es bueno para volver a él…
Herrera en la Onda - 20 de octubre de 2009
Hoy, 20 de octubre, es el aniversario del trágico accidente aéreo que sufrieron en 1977 Lynyrd Skynyrd, un pretexto perfecto para repasar algunos pasajes de su vida, milagros… ¡Y desgracias! Que las hubo, y muchas.
Ellos pusieron a Jacksonville (Florida) en el mapa gracias a esa guitarrera mezcla de rock and roll, boogie, blues y country rock que les ha convertido en la banda más popular del rock sureño, con permiso de los Allman Brothers. Cuando en 1973 se editó su álbum de debut eran ya unos veteranos, ya que el embrión de la banda arrancó su bagaje en 1964, cuando Ronnie Van Zant y los guitarristas Allen Collins y Gary Rossington decidieron poner en marcha The Noble Five, que un año más tarde pasaron a llamarse My Backyard. En 1970 decidieron cambiar el nombre de la banda una vez más: Leonard Skinnerd, así se llamaba un profesor de educación física que tuvieron en el instituto y que no era precisamente muy amigo de las melenas. Curiosamente acabaron teniendo muy buena relación con él e incluso presentó alguno de sus shows. Pero tras varios años sin lograr el ansiado contrato discográfico, en 1972 llegó Al Kooper (de Blood, Sweet & Tears) y además de conseguir un acuerdo con la MCA acabó produciendo “Pronounced Leh-nerd Skin-nerd” (1973), un título que debería haber zanjado cualquier polémica sobre la pronunciación del nombre de la banda, que definitivamente quedó en Lynyrd Skynyrd.
A pesar de esa joya de nueve minutos, “Free Bird”, que cerraba su primer trabajo, el pelotazo les llegó gracias a “Sweet Home Alabama”, una de las canciones contenidas en “Second Helping” y que era la respuesta de la banda de Jacksonville a “ “Southern Man” de Neil Young, una canción en la que no dejaba en muy buen lugar a los sureños. Pese a todo había una buena relación entre la banda y el canadiense, de hecho en la portada de “Street Survivors” Ronnie Van Zant lleva una camiseta de Neil Young y éste les llegó a escribir la canción “Powderfinger”, aunque no llegaron a grabarla.
En 1976 y tras varios discos que no alcanzaron el éxito precedente, tres coristas - las Honkettes- pasaron a formar parte de la banda y en 1976 editaron “One More From The Road”, uno de los grandes discos en directo de los setenta.
Y se podría decir que justo cuando alcanzaron su momento de máxima popularidad comenzaron las desgracias para una banda a la que muchos consideran objeto de una maldición… Allen Collins y Gary Rossington tuvieron sendos accidentes de coche y en 1977 llegó el trágico accidente aéreo. Habían contratado un Convair 240 que el 20 de octubre se estrelló cerca de Baton Rouge, en Luisiana. Se quedó sin combustible cuando estaban a punto de llegar a su destino y tras intentar un aterrizaje de emergencia en un lago acabaron estrellándose en el bosque. Además de los pilotos y un asistente del road manager, murieron el cantante y líder Ronnie Van Zant, la corista Cassie Gaines y su hermano Steve, un joven y prometedor guitarrista que llevaba con ellos poco más de un año. Los demás miembros de Lynyrd Skynyrd resultaron heridos de diversa consideración y algunos incluso tardaron años en recuperarse. La banda se disolvió. Curiosamente ese avión había sido rechazado por Aerosmith pocos meses antes al considerar que ni la nave ni la tripulación reunían las condiciones mínimas de seguridad. Al parecer el piloto y el copiloto estaban metiéndose unos lingotazos de Jack Daniels mientras un asistente de Aerosmith inspeccionaban el Convair. Habían pasado sólo tres días desde la edición de su último trabajo “Street Survivors” en cuya portada, a modo de macabra premonición, los miembros de la banda aparecían en llamas. Evidentemente la portada fue cambiada por respeto a los difuntos y colocaron a la banda en la portada sin llamas. Aquí podéis escuchar algunos programas de radio yanquis hablando sobre el accidente...
Pero ahí no acabaron las desgracias, porque tras un par de álbumes notables de The Rossington-Collins Band (en la que además de los dos guitarristas estaban Wilkeson y Powell) Allen Collins perdió el norte. Había muerto su mujer de una hemorragia tras un aborto y cayó en una espiral de excesos que culminó con un accidente de coche mientras conducía borracho: murió su novia y el quedó parapléjico. Posteriormente él falleció de neumonía en 1990. Al menos pudo disfrutar como testigo del regreso de Lynyrd Skynyrd, que se produjo en 1987 liderados por el guitarrista Gary Rossington y Johnnie Van Zant –hermano pequeño del difunto Ronnie- junto a los supervivientes Billy Powell (teclista), Leon Wilkeson (bajista), Artimus Pule (baterista) y el repescado a Ed King, que ya había pasado por la banda en sus primeros años de existencia. Como suele ser habitual, se trataba de una reunión puntual que se acabó convirtiendo en permanente. Eso sí, fue necesario alcanzar un acuerdo con los herederos de los fallecidos, que incluía un porcentaje de las ganancias y una cláusula que especificaba que no se podría utilizar el nombre Lynyrd Skynyrd a menos que quedaran dos miembros de la banda que hubieran militado en ella previamente al accidente.
Los merecidos reconocimientos al buen hacer de la banda -pese a que no han vuelto a triunfar comercialmente con ninguno de los numerosos discos editados desde su reunión- han ido llegando: en 2004 la revista Rolling Stone la incluyó entre los cien artistas más influyentes de la historia del rock, en la posición 95ª; tras siete nominaciones, en 2006 entraron a formar parte del Rock’n’Roll Hall Of Fame… Pero las desgracias no han dejado de acompañarles y en la última década han ido falleciendo varios de los miembros de la banda: Leon Wilkeson (en 2001 por problemas con su hígado y un enfisema pulmonar), Hughie Thomasson (septiembre 2007, ataque al corazón), Billy Powell (enero de 2009, también ataque al corazón, con 56 años), Ean Evans (mayo 2009, cáncer, 48 años)… Por ahora disfrutemos de su nuevo trabajo, recién editado: “God & Guns”, ya se sabe que en los estados del sur de EE.UU. muchas cosas se resolvieron con una Biblia en una mano y en la otra un revolver. Y se deben cuidar la salud los miembros “autorizados” para mantener viva la banda: Gary Rossington y Rickey Medlocke, que militó en ella en 1970 y 1971 y enrolado de nuevo en 1996, probablemente para poder mantenerla en activo.
Y ya que estamos con rock sureño, es inevitable hablar en estas fechas de Gov’t Mule… El 26 de octubre se editará “By A Thread”, el nuevo trabajo que Gov’t Mule que precisamente han grabado en los estudios Pedernales, propiedad de Nelson y ubicados a las afueras de Austin, Texas. Warren Haynes demuestra que sigue siendo uno de los guitarristas más en forma del panorama rockero actual, aunque sigue siendo un inconformista y no deja de innovar y explorar nuevos territorios sonoros. Afortunadamente se ha alejado del reggae (apenas hay rastro de él en su nuevo trabajo) y le tenemos de vuelta para la causa. Eso sí, más de uno se asustará a primera escucha, porque “By A Thread” es un disco con algunas canciones muy tranquilitas y con guitarras realmente cristalinas. Evidentemente también hay pelotazos distorsionados, como ese “Broke Down On The Brazos” que abre el álbum y en el que ha colaborado con su guitarra Billy Gibbons de ZZ Top. Os recomiendo que andéis atentos al kiosco, porque Warren Haynes será portada del número de noviembre de Ruta 66 y en ella encontraréis una entrevista con la charla telefónica que mantuve con Warren hace unos días. Y, ¡por supuesto!, no os perdáis su gira por nuestro país: domingo 15 de noviembre Apolo de Barcelona y lunes 16 sala Heineken en Madrid. Para el que no lo sepa… Sus conciertos duran tres horas y nunca son iguales y os aseguro que es de lo mejor que he visto en mi vida sobre un escenario.
Herrera en la Onda - 13 de octubre de 2009
Kris Kristofferson acaba de poner en la calle un álbum tremendo: “Closer To The Bone”, un puñado de canciones cargadas de emociones, de las que te pone la carne de gallina. A sus 73 años el texano demuestra seguir en forma, con su garganta como protagonista, prácticamente desnuda, arropada por su guitarra acústica y poco más, al estilo de los discos que Rick Rubin hizo grabar en los noventa a Johnny Cash y más recientemente a Neil Diamond.
El pretexto perfecto para recordar a uno de los grandes del country… Kris Kristofferson nació en Brownsville el 22 de junio de 1936 y de joven fue un deportista prometedor que con 18 años apareció en la revista Sports Illustrated. Pero la herencia genética le hizo ingresar en la armada: su abuelo fue oficial de la armada sueca y su padre general de las fuerzas armadas yanquis… Evidentemente él acabó enrolado en el ejército y ejerciendo como piloto de helicóptero. Tras un tiempo en Alemania acabó impartiendo clases de literatura en West Point y con 29 años decidió dejar el ejército para dedicarse a la música. No tenía demasiada experiencia, pero estaba decidido. Se trasladó a Nashville y comenzó a trabajar incluso fregando los suelos de los estudios Columbia. Como también trabajó como piloto comercial de helicópteros un día aterrizó en el jardín de un perplejo Johnny Cash para entregarle la maqueta de una canción "Sunday Morning Coming Down".
Su carrera artística tardó en despegar y hasta que en 1971 publicó “The Silver Tongued Devil And I” se tuvo que conformar en comprobar como sus composiciones escalaban por las listas de éxitos en boca de otros: Jerry Lee Lewis ("Once More with Feeling"), Roger Miller ("Me and Bobby McGee", "Best of all Possible Worlds", "Darby's Castle"), Waylon Jennings ("The Taker") y Johnny Cash ("Sunday Morning Coming Down") entre muchas otras. Pero sobre todo destacó la edición posmortem de la versión que grabó Janis Joplin de su “Me And Bobby McGee”, que se mantuvo varias semanas en el número uno.
Paralelamente debutó en el cine y comenzó una fructífera carrera como actor de la mano del genial Sam Peckinpah (“Pat Garrett And Billy The Kid”) e incluso obtuvo un Globo de Oro al mejor actor por su papel en “Ha nacido una estrella”, junto a Barbra Streisand.
El Songwriters Hall Of Fame le hizo miembro en 1985 (el de Nashville ya le había inducido en 1977), pero los ochenta y noventa musicalmente pasaron sin demasiada Gloria, a excepción del éxito que obtuvo gracias a un par de colaboraciones: “The Winning Hand” (con Willie Nelson, Dolly Parton y Brenda Lee) y The Highwaymen, el supergrupo que montó junto a Willie Nelson, Waylon Jennings y Johnny Cash.
Sin embargo no cesó su actividad cinematográfica acumulando medio centenar de títulos en los últimos quince años, entre los que destaca la trilogía de Blade, “El Planeta de los Simios” de Tim Burton y un buen número de documentales musicales. Su actividad musical se relanzó a finales de los noventa con el álbum “The Austin Sessions”, en los que regrabó muchas de sus canciones con la ayuda de amigos como Mark Knopfler, Steve Earle, Jackson Browne… En 2004 entró a formar parte del Country Music Hall of Fame y en 2006 publicó su primer disco con nuevas canciones en once años, el fantástico “This Old Road”, preludio de la obra maestra que acaba de grabar a las órdenes del productor Don Was: “Closer To The Bone”.
Mientras preparo el blog acabo de enterarme del fallecimiento, esta misma mañana, de Dickie Peterson. Es posible que para la mayoría, incluso para muchos rockeros, sea un gran desconocido, para mí es un músico fundamental, uno de los que mayores alegrías me ha dado en los últimos veinte años. Todavía recuerdo como si fuera ayer cuando vi unos posters por Madrid anunciando un concierto de Blue Cheer; en ellos se decía que había sido la banda favorita de Jim Morrison. No me pilló en un buen momento y tampoco les había escuchado, así que no fui al concierto, pero lo cierto es que me había picado el gusanillo e investigué. Lo cierto es que me costó trabajo encontrar información sobre la banda (porque en aquellos tiempos no había google ni wikipedia), pero acabé leyendo que eran considerados como la alternativa americana a Cream y que en 1968 habían grabado dos discos fundamentales, “Vincebus Eruptum” y “Outside Inside”. Eso era más que suficiente: salí corriendo hacia Madrid Rock (¡eso sí eran tiendas de discos!) y tuve suerte, allí estaban los dos y a buen precio. Volvía en el autobús 2 ojeando los créditos del disco cuando un chaval que iba al lado me comentó que tenía esos discos y que eran una pasada… Estuvimos hablando sobre Hendrix, Cream y Led Zeppelín hasta que llegamos a la parada y comprobamos que éramos vecinos, porque él vivía en el Johnny, otro colegio mayor. Me encerré en la habitación, me puse los cascos, apagué la luz y me metí en vena los dos discos seguidos, en orden cronológico, como debe ser. Todavía recuerdo el escalofrio que sentí cuando escuché por primera vez esa poderosa versión del “Summertime Blues” de Eddie Cochran. Lo que había leído sobre la banda se había quedado bien corto, ¡eran tremendos! El bajo de Peterson atronaba y los desvaríos guitarreros de la banda eran colosales. “Doctor Please”, “Parchment Farm”… bufffff, ¡Impresionante! Tras semejante tormenta de fuzz “Outside Inside” parecía flojo. Era algo más hippie, pero “Come And Get It” conectaba con “Vincebus Eruptum” y esa tremenda versión del “Satisfaction” de los Stones me volvió loco. Supongo que fue otra de las culpables que me ha convertido en coleccionista de versiones.
Me fui haciendo con el resto de los discos que grabaron en los años siguientes, y aunque ninguno me impactó como su debut, lo cierto es que constituyen una discografía bien potente, aunque marcada por el constante ir y venir de guitarristas que acompañaron esa potente base rítmica. Desde entonces me han acompañado y casi siempre han sonado cuando he pinchado en algún garito, aunque he de reconocer que me cabreó bastante escuchar un directo grabado hace cinco o seis años con un sonido moderno y metalizado que insultaba al legado de la banda. Por eso mismo acudí reticente a su concierto, -hace un año en el Azkena Rock Festival-, temeroso de lo que pudiera encontrarme. Pero allí en el centro estaba Dickie empuñado las cuatro cuerdas de su bajo, acompañado por el baquetear de su fiel compañero Paul Whaley y a la guitarra creo que le acompañaba Andrew “Duck” McDonald, con el que grabó su último trabajo “What Doesn’t Kill You…” (2007), que tampoco había querido escuchar después del fiasco de ese álbum en directo. Afortunadamente nada tenía que ver y lo que yo estaba presenciando en el Azkena conectaba directo con lo que habían gestado en San Francisco en 1968… ¡Brutal! Despacharon casi completo el primer álbum de la banda y algunos temas del segundo, sonaban a gloria y no pude parar de moverme ni un solo instante. Recuerdo que todavía de subidón le envié un sms a mi buen amigo Kolega -que andaba de viaje por Nueva Zelanda- y anduve contándole lo que se había perdido a Edu Ranedo y exigiendo una gira por salas de la banda. Alguien debió tomar buena nota, porque se anunció una gira para abril. Desgraciadamente ésta se suspendió poco antes por enfermedad de Peterson: era el maldito cáncer que hoy mismo se lo ha llevado cuando sólo tenía 61 años… Ley de vida. Siempre nos quedarán sus discos y mientras escribo emocionado estas líneas está sonando a todo trapo “Vincebus Eruptum” y, por supuesto, a continuación sonará “Outside Inside”. ¡Larga vida a Blue Cheer!
PD: Así sonaban en 2008... ¡Tremendos!
JF León
Nació hace ya unos cuantos años en un lugar de la Mancha de cuyo nombre no puede acordarse. Allí creció con un balón de baloncesto en una mano y un disco de AC/DC en la otra, hasta que llegó el momento de hacerse un hombre y enfiló hacia Madrid para estudiar ingeniería. En sexto, y con el proyecto fin de carrera terminado, decidió que eso de hacer puentes no era lo suyo (¡menuda pérdida de tiempo!) y optó por la docencia. Pero no pudo contener su pasión musical y acabó zambulléndose en el mundillo de la prensa rockera. Primero un fanzine, luego una revista, luego otra, después un periódico y en 2002 las ondas radiofónicas le sedujeron y acabó en Onda Cero dirigiendo y presentando el programa Mi Generación. Actualmente alterna la crítica musical en prensa escrita con su participación en el programa de Herrera en la Onda y el gamberreo en La Noche es Nuestra, de Europa FM.
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