El activismo mal entendido de los anti-normalización.
Siento vergüenza ajena cada vez que un mallorquín con la excusa de la defensa de la lengua lanza un tomate a un político del PP. Me sonrojo cuando en la Diada Ciclista estando yo inaugurando el evento junto al alcalde de Palma, Mateu Isern, un señor con pinta de buena gente le increpa y abuchea sin venir a cuento. Me asquea que dos cafres traten de boicotear el acto de entrega de los Premios Ciutat de Palma interrumpiendo los discursos oficiales y demostrando un nulo respeto a las instituciones. Me indigna que se reciba al Presidente Bauzá con abucheos y zarandeos cuando asiste a un acto festivo en Sa Pobla.
El acoso público al que está siendo sometido el Partido Popular por parte de grupúsculos azuzados sin pudor ninguno por los partidos de la oposición y de manera menos visible por los señores de la hipersubvencionada Obra Cultural Balear que ven en la política lingüística del PP el final de su chollo indecente, me asquea.
Porque uno puede estar en contra de la política de los populares en materia lingüística, rechazar el biligüismo que pretende el PP y hasta pedir que el catalán sea impuesto como lengua única en Galicia, si lo considera a bien. Pero esto no puede hacerse lanzando tomates, boicoteando actos o increpando autoridades. Esto se consigue en las urnas. Y las urnas, en Baleares, han hablado muy claro y han dicho "no" a las políticas del Pacte. Pretender saltarse las vías democráticas y apostar por el activismo mal entendido, es inaceptable. Ya está bien.
Una Navidad sin tregua.
Y llegó la Navidad, mi querido lector. Apenas hace unos días que vivimos el macro puente de la Constitución y ahora, de nuevo, se paraliza el país. Esta vez sí que toca, tengo que reconocerlo.
Poco descanso, eso si, habrá para el nuevo hombre fuerte de este país, el señor Mariano Rajoy. Tampoco habrá tregua para su equipo de gobierno, todavía incompleto. La crisis económica no da tregua a España ni a Europa y nuestro nuevo presidente es consciente de que se esperan de él medidas inmediatas. Se anuncian medidas económicas urgentes para el consejo de ministros del próximo 30 de diciembre. Estaremos atentos.
Pendientes del teléfono estarán los baleares José María Rodríguez y Miquel Ramis, según todas las quinielas, nuevo Delegado del Gobierno en Baleares y nuevo Secretario de Estado de Turismo, respectivamente.
Tranquilidad, la justa para el Rey, Don Juan Carlos. Serio, directo y responsable fue su discurso de Navidad, uno de los más importantes que ha tenido que pronunciar. Reconociendo con crudeza la dura realidad económica de este país y la necesidad de un cambio de forma de vida para todos. Hasta para su yerno, Iñaki Urdangarín, investigado por presunta corrupción. Los españoles somos iguales ante la ley, recalcó Don Juan Carlos.
No hay tregua navideña tampoco para muchos empresarios, autónomos y profesionales liberales. Estos días he podido comprobar que muchas de estas personas, preocupadas por el presente y por la llegada de un 2012 que según todas las quinielas será duro, han preferido minimizar su descanso navideño y permanecer al pie del cañón.
Son tiempos convulsos. Y no hay más remedio que arrimar el hombro.
Feliz Navidad. En la medida de lo posible.
¿Truco o trato?
Se lo han puesto fácil a los humoristas gráficos. El hecho de que el Govern de les Illes Balears que preside José Ramón Bauzá decidiera agotar el plazo para presentar su proyecto de Ley de Presupuestos para 2011, hizo coincidir este hecho con la celebración de la noche de difuntos ha inspirado no pocas viñetas.
Sea como fuere, el trato de Bauzá ya es una realidad, y menos mal. El President y sus hombre fuerte en materia financiera, el vicepresidente económico Josep Ignasi Aguiló, han centrado su esfuerzo en conseguir la estabilidad presupuestaria, pagar la deuda heredada, mantener las dotaciones para sanidad, educación y servicios sociales, y como consecuencia, dado que la caja no da para más ni aún con la nueva financiación autonómica, meter la tijera en todo lo demás. Esa es su propuesta, o si lo prefieren su trato.
Nada que objetar, excepto dos matices. El primero: Sorprende el que la Consellería de Turismo sufra la mayor reducción presupuestaria del Govern y se quede sin dinero para la imprescindible promoción turística. No me vale la explicación del president Bauzá cuando me explicó personalmente que la promoción deben hacerla las empresas y que ellos lo harán posible con la nueva legislación turística. No es creíble.
La segunda matización: Es obvio que hay que mantener, en la medida de lo posible, los servicios básicos prestados por el Govern. Pero no sólo se trata de mantener las inversiones en sanidad o educación. Se trata de optimizar la gestión para hacer más con menos. Ya me conoce, querido lector, soy un acérrimo defensor de la gestión privada, orientada a los resultados, frente al acomodamiento de lo público, tan poco eficiente en este país y en casi todos. Hay mucho por hacer, especialmente en sanidad, donde el dinero público se despilfarra de manera absurda. Sé de lo que hablo.
¿Y el truco? ¿Dónde está el truco al que hacía referencia en el título de este post? Ah, sí. El truco, o demagocia, o inconsciencia o analfabetismo económico, si lo prefieren, viene desde la bancada socialistas. Ojo al dato. Los señores del PSIB-PSOE, esos mismos que gastaban cada año 1.000 millones de euros más de los que podían gastar, se rasgan las vestiduras por el hecho de que el 20 por ciento de los presupuestos de Baleares en 2012 vayan a pagar los intereses y amortizaciones que se han disparado -incluyendo los bonos patrióticos de Manera-. Ellos preferirían dedicar los dineros a otros menesteres. ¿Se puede ser más insconsciente? ¿De verdad estos señores todavía hoy no son conscientes de la grave situación económica y de que si no cumplimos con los pagos, el coste de la deuda seguirá aumentando, o lo que es peor, acabaremos intervenidos? O no se enteran, o nos toman el pelo. Y estos señores nos gobernaban hasta hace poco.
Disparates y memeces.
Si hubiese un ranking patrio de sandeces, la pronunciada hoy en Baleares por el secretario general del sindicato CCOO, Ignacio Fernandez Toxo, ocuparía el número uno. Al líder sindicalista no se le ha ocurrido otra que calificar de "disparate y memez" el que el President del Govern Balear, José Ramón Bauzá, apueste por la iniciativa privada para salir de la crisis de empleo que sufre esta comunidad.
Con un par, señor Toxo. Acaba usted de negar uno de los más básicos principios de la economía de mercado por la que, muy a su pesar parece, se rige la economía balear y la del mundo civilizado. Según esto, la función de los poderes públicos, pudiendo ser más o menos intervencionista, es la de crear las mejores condiciones posibles para que la iniciativa privada -empresas y autónomos- crezcan y en este proceso, creen puestos de trabajo.
Para el ejercicio de su función, la administración pública debe tener una potente estructura para la cual necesitará sin duda un buen número de trabajadores. Pero es una sandez pensar que el objeto de la administración o del Estado en si mismo es el de crear puestos de trabajo con dinero público.
Si un estado tiene como prioridad la creación directa de empleo, señor Toxo, entonces está usted ante un país comunista. De esos que casi no quedan. Porque hasta la Cuba de Fidel Castro está hoy en día despidiendo funcionarios y animando a los ciudadanos a montar pequeños negocios para que el autoempleo supla el exceso de trabajadores que tiene el hasta hace poco único empleador.
¿Qué les pasa a los sindicatos españoles? ¿Cómo se puede abogar por que, ante una caja pública en quiebra, los ayuntamientos, consells, gobiernos regionales y el propio Estado sigan creciendo más y más a base de estructuras megalíticas y redes incontrolables de empresas públicas donde, por cierto, se pagan sueldos injustificables a "amiguetes" sin cualificar? ¿Proponen los sindicatos que sigamos así hasta llevar a la situación de Grecia, o peor aún?
Hay que exigir responsabilidad a todos ante la situación económica actual, que es grave. Y los sindicatos deben ser parte de la solución y apostar por defender el bien común y no el bien de sus dirigentes y sus liberados, o la eternización de sus millonarias subvenciones públicas. Con estos sindicatos, no vamos a ninguna parte.
¿Y ahora qué? La hora de los populares.
El relevo se ha completado en las instituciones de Baleares. El president José Ramón Bauzá, sus consellers, directores generales y equipo de confianza está ya en el Consolat de Mar y los edificios del Govern. María Salom, hace lo propio en el Consell de Mallorca, Vicent Serra en Ibiza y Santiago Tadeo en Menorca. Jaume Ferrer, es la excepción y hace de Formentera el último reducto insular de izquierdas. Mateu Isern gobierna ya en Palma, y los populares han tomado ya la mayoría de ayuntamientos de Baleares. Incluso algunos no sin cierta polémica como en los municipios mallorquines de Alcudia o Campos.
Los ciudadanos de Baleares hablaron claro en las urnas del 22-M y dijeron un claro "no" a los socialistas y a sus gobiernos multipartitos. Ante la dificultad y los problemas reales, los votantes hemos apostado por el cambio, por la alternativa fuerte. La hora del Partido Popular ha comenzado de facto.
¿Y ahora qué?
Ahora, señor Bauzá, toca cumplir con lo prometido. Toca auditar, levantar la alfombra y cuantificar el problema para acto seguido arremangarse y empezar a trabajar. Es la hora de las soluciones y de afrontar los problemas reales: el paro, la economía y la tesorería pública. Todo lo demás, viene después.
Tengo confianza en que nuestros nuevos gobernantes van a trabajar en serio, con las ideas claras y con los objetivos definidos. Atrás queda, afortunadamente, el inmovilismo y la pérdida de norte sistemática de los socialistas y sus socios de gobierno.
Sin embargo hay que cuidar mucho las formas. Creo que Bauzá ha cometido un error al mejorar las retribuciones de su equipo de confianza. Aunque el gasto total en cargos de confianza se haya reducido, las formas son importantes. ¿De verdad era necesario tomar esa medida ahora? Rotundamente no.
El "nuevo" PSIB-PSOE de Francina Armengol.
Mientras se suceden las noticias que confirman la bancarrota del Govern Balear, uno de los más endeudados, dilapidadores y morosos de este país, asistimos al final de la era de Francesc Antich al frente del socialismo balear. El todavía President en funciones, principal artífice del fracaso electioral del 22-M junto a su jefe de Madrid, José Luiz Rodríguez Zapatero, se marcha. Y lo hace como suele ser tristemente habitual en este país: nada de marcharse a su casa o a sus anteriores funciones. Lo que hará Antich será marcharse a Madrid como senador autonómico. Se lo traduzco: de vacaciones a la capital del reino con sueldazo con cargo a las arcas del estado.
La marcha de Antich deja un vacío en el PSIB-PSOE que se ha apresurado a ocupar Francina Armengol, lo cual, me sorprende. Si Antich es el pricipal responsable de la debacle socialista ne Baleares, sin dudarlo un instante, Armengol ocupa en número dos en dicho ranking. Su gestión sectaria, de espaldas a las necesidades reales de la población y de apoyo incondicional a los suyos, y castigo inmisericorde a los que no les son simpáticos -en esto es igual que su antecesora, María Antonia Munar-, ha conllevado un descalabro también en el Consell de Mallorca, en favor de la veterana dirigente popular María Salom. Con tal bagaje a espaldas de Armengol, ¿de verdad la obligatoria renovación del socialismo de les Illes Balears debe estar en manos de esta señora? Tenemos gobierno del Partido Popular para rato, mi querido lector. Con esta oposición, se lo están poniendo fácil al nuevo hombre fuerte de Baleares, José Ramón Bauzá, y los suyos.
Desvaríos post electorales en clave de sondeos, gaviotas y perroflautas.
Al final resultará que los sondeos sí que son una herramienta fiable por más que se empeñen los políticos por negar la evidencia. Total porque hace cuarto años muchos de estos estudios daban al Partido Popular ganador de las elecciones y... así fue. Aunque todos los demás sumaban más votos y se coaligaron en contra de la derecha. Porque la derecha, ya se sabe, es mala malísima. Ese ha sido el discurso del PSOE, sabiamente dirigido desde Madrid: "Digamos que el PP es la extrema derecha y que van a joderles la vida a todos los ciudadanos". La estrategia no es mala del todo. Siempre y cuando los receptores del mensaje sean cortos de entendederas y el que proclama lo anterior no haya hecho previamente eso mismo: jodernos. El mensaje no ha calado. Porque este país, que hasta ahora era medio rojo y medio azul en los mapas, ahora es azul-azul. Excepto en algún pequeño reducto donde todavía podrá darse aquello de todos contra el PP, que tanto le gusta a los que no son el PP.
Vaya triunfo de los populares, querido lector. Indiscutible. Incontestable. Sobrado. Las encuestas no es que se cumplieran, es que se quedaron muy cortas. Los ciudadnos hemos hablado y hemos dicho que queremos un cambio. Y se hará. Y que tomen nota los perdedores que son casi todos los que no son el PP, ni Bildu -que ya me cabrea-. Ni Rosa Díez, perdón, UPyD que también está contenta ella con lo suyo, aunque mande poco o nada.
También han perdido, no sé si se han dado cuenta, los de la espanisrevolution, el movimiento 15M, los indignados o los perroflautas demodés que es como me gusta llamarlos a mi. Porque son unos trasnochados por más que usen el internete. Sus protestas en forma de mercadillo hippie de revolucionarios de salón, no han tenido efecto ninguno sobre las elecciones. Tonta que es la Junta Electoral. Y tontos que somos los medios de comunicación por darles la cancha que les hemos dado a estos mozalbetes. En nuestra defensa diré que los políticos acaban por aburrirnos. Y que las campañas electorales duran años y no damos para más cuando llevamos tanto tiempo escuchando soplapolleces. Y volviendo a los perroflautas, no han tenido influencia ninguna porque : 1. son pocos y 2. ¿qué coño pedían? En la Plaza Tahrir de El Cairo quería yo ver a estos. Se cagaban en los pantalones.
Un debate descafeinado. (O mucho ruido y pocas nueces)
Hay que ver cómo somos los medios de comunicación. Los políticos -léase candidatos- son capaces de llevarnos a su terreno con una facilidad pasmosa. Llevamos semanas publicando declaraciones y contradeclaraciones de los candidatos Antich y Bauzá -y de sus cortesanos- retándose uno al otro a debatir "dónde y cuándo quiera" y acusándose mutuamente de cobardía ante una supuesta falta de voluntad real de afrontar un debate dialéctico.
Al final, como el lector de este blog sabrá, hubo debate. Este se produjo en el siempre aséptico marco de la televisión autonómica. Y tan cuadriculado fue, y tan ganas pocas ganas tenían los contrincantes de desarrollar un debate-debate, que hasta la moderadora sobraba. Los candidatos estuvieron tan ceñidos al guión y tan exquisitos en el respeto del tiempo que, la única ocasión en que la moderadora apercibió a uno de ellos fue... un errror.
Mucho ruido mediático y pocas noticias. En Onda Cero lo hemos resumido hoy recordando las interesantes propuestas que hizo el candidato popular para fomentar la creación de puestos de trabajo en Baleares mediante el apoyo a los autónomos, micropymes y pymes. Sin duda lo más jugoso del debate.
Porque no hay más. En el bando socialista, nada nuevo bajo el sol. Los argumentos de Antich fueron tan pueriles como agotados: azuzó el fantasma de la corrupción en referencia al gobierno de Jaume Matas y acusó al PP de ser el responsable de la crisis económica en Baleares. ¡Ojo que viene el PP! Con estos argumentos, no se ganan unas elecciones. El sr. Antich no tiene otros y la desesperación ante una derrota anunciada se le nota y le tuerce el gesto. Aunque aparente guardar las formas y respete los tiempos.
Inaugurando, que es gerundio.
Entretenida semanita de fotos, sonrisas y cortes de cinta hemos tenido, querido lector. Nuestros alcaldes y presidentes de comunidad, candidatos todos, han echado el resto esta semana. No en vano esta era la última semana en la que la Junta Electoral permite la celebración de actos de inauguración, primeras piedras y fastos varios. También las visitas oficiales a unas obras o chiringuito de todo pelaje están prohibidas.
Y claro, nuestros candidatos han apretado el culo y las agendas y se han lanzado a inaugurar todo lo inaugurable. La inauguración del aeropuerto de Castellón, sin aviones ni vuelos, protagonizada por Carlos Fabra no procede. Fabra, impulsor del aeropuerto, merecía darse un baño de multitudes por su proyecto y esta era su última oportunidad ya que no se presenta a la reelección -indirecta-. Montar el fasto justo cuando acaba el plazo de "bolitos", no es elegante. Y se da carnaza a los muchos periodistas que siguen el día a día del personaje.
Lo del president del Govern Balear, Francesc Antich y sus palmeros, también tiene su guasa. Esta semana han esprintado e inaugurado y visitado toda obra financiada -o no- con dinero del Govern. Una de las más destacadas, la del Palacio de Congresos de Palma. Ese mismo que ha estado paralizado durante tanto tiempo y que, desde hace poco, va a marchas forzadas sin saber quién lo gestionará. Visitado ha quedado esta semana, y la foto ha saltado a las páginas de la prensa balear. El primer evento llegará.... ¡en 2012! En fin.
A diferencia de la presidenta del Consell de Mallorca, Francina Armengol quien, dada su desastrosa gestión, no ha podido inaugurarl las carreteras previstas con dinero del Estado, al no haber ejecutado las mismas. El dinero se perderá, por cierto. ¡Vaya gestión chapucera, señora mía!
La perogrullada de la semana, ha sido cosa de la muy menorquina consellera de Turismo y Trabajo, Joana Barceló, quien afirma que a partir del lunes 28 no habrá más inauguraciones. Nos ha jodido, ¿qué más les queda por presentar a la ciudadanía?
En realidad, somos poca cosa. (Reflexiones tras el terremoto de Japón)
Cuando puntualmente una noticia como la del terremoto y consecuente tsunami del Pacífico de ayer sacuden nuestra plácida actualidad y, sin previo aviso, nos llegan desde Japón imágenes de gente con un nivel de vida igual o superior al nuestro muriendo entre los escombros, es necesario pararse a reflexionar.
En la vorágine que supone el estilo de vida occidental, tendemos a vivir demasiado centrados en el "ombligocentrismo", es decir, a fijar nuestra atención y esfuerzos sólo en asuntos cercanos, localizados en nuestro entorno más inmediato y en nosotros mismos.
En realidad, mi querido lector, somos más bien poca cosa. La naturaleza -en este caso vía tectónica de placas-, a veces, se despierta y nos lo recuerda. Por más que seas Japón, una de las principales potencias económicas mundiales, y por más tecnología que pongas al servicio de la protección de la población frente a los terremotos, tiembla la tierra y reina el caos. Y nada podemos hacer para evitarlo.
Insisto. La enseñanza de hoy es que somos más bien poca cosa. Y que tendemos a agobiarnos por cosas más bien nimias. Valoremos más lo que tenemos, que en el caso de la gran mayoría de los españoles es mucho, y vivamos la vida lo mejor y más intensamente que podamos. Carpe diem.
Aunque Unió Mallorquina se vista de CIU...
Unió Mallorquina ha muerto y la agonía ha sido larga. Revisando el historial clínico de esta formación, hay que recordar que hace poco más de un año que le fue diagnosticado un cáncer. El tumor se llamaba Maria Antonia. Munar, para más datos. Y las sucesivas exploraciones realizadas por los especialistas han confirmado lo peor: había metástasis. El cáncer alcanzaba a todo el partido, al menos a toda su cúpula directiva.
Tan grave era la enfermedad de Unió Mallorquina que ni la más agresiva cirugía llevada a término por su último presidente, Josep Melià, ha conseguido acabar con el problema. El partido ha ido palideciendo y apagándose poco a poco, cayendo en las encuestas de intención de voto, y ni siquiera intentos desesperados de curación como fue el recurrir al doctor Jaume Font, han tenido resultado ninguno.
El registro de la sede de UM del pasado viernes ordenado por el juez, y el rosario de detenciones y decisiones judiciales que hemos conocido los últimos días y que ha llevado a la formación nacionalista a la portada de los medios nacionales y ha dado de nuevo a Mallorca la capitalidad española de la corrupción más vergonzante, ha sido la puntilla. A pocas semanas de las elecciones, una bomba como ésta, supone sin ningún género de dudas la debacle total en las urnas.
Crónica de una muerte anunciada. A estas alturas ya sabrá el lector que la directiva de Unión Mallorquina acordó ayer su disolución. Meliá y los suyos han anunciado ya que cambiarán de collar. De siglas, quiero decir. La cúpula de UM se muda y funda otro partido: Convergència de Balears, aproximándose más con su nueva marca a la Coinvergencia i Unió de Artur Mas que tanto admira Meliá, en un intento de marcar distancias con la etiqueta de "corrupto" que acompaña a su partido.
Que nadie se engañe: esta es una maniobra desesperada. Unió Mallorquina está muerta. Aunque se vista de CIU. Los votantes no somos tontos.
La cosa lingüística y otros asuntos que me cabrean soberanamente.
Comenzaré diciendo que mi lengua materna es el valenciano, o lo que es lo mismo, la versión del catalán que se hablaba en mi casa. Aprendí el castellano en la escuela. Y a escribir en catalán también, ya que sólo sabía hablarlo. De francés, idioma que aprendí en el colegio, voy sobrado, aunque casi nunca lo hablo. El inglés lo he mal aprendido por mi cuenta y me defiendo, más o menos. En alemán no hablo ni tres palabras, y desde que vivo en Mallorca especialmente, esto me preocupa. El chino, ruso y árabe también me gustaría dominarlos. Pero eso es solo un sueño.
También diré que los idiomas se inventaron para servir de vehículo de comunicación entre personas. Y no tengo duda que esa debe seguir siendo siempre su función y razón de ser. Por ello, me cabrea soberanamente que algunos se empeñen en hacer política con esta cuestión. Que ya son ganas de tocar las narices cuando hay temas realmente importantes que resolver en este país. Que una cosa es defender nuestro patrimonio cultural y la lengua de uno, y otro no ver más allá de las propias narices.
Me estoy refiriendo, por ejemplo, al puñado de directores de centros educativos de Illes Balears que hace algo más de una semana celebraron jornadas de protesta contra el Partido Popular y su política lingüistica. Una política lingüistica que no existe a fecha de hoy porque los de Bauzá, no sé si lo saben, no gobiernan en Baleares. Y que si existiera no sería nada mala porque apuesta por el bilingüismo y no por la hegemonía del catalán en las aulas, dicho sea de paso. Dicho lo anterior, entenderán mi pasmo ante la protesta.
Y la cosa no queada aquí. En estos centros educativos, como el IES Pau Casenoves, desde el que se promovió la jornada, se pasó de la protesta al adoctrinamiento político de las criaturas. Como les cuento. Según denunció el periódico El Mundo, los alumnos del centro, además de recibir doctrina mostrándoles mapas de los Països Catalns -que no existen, que yo sepa-, se les "invitó" a cantar himnos nacionalistas como el "Jo sóc català" de Biel Bajoral. Aclaremos las cosas: este músico, que peina canas, puede sentirse catalán o chino mandarín, está en su derecho. Pero a los niños hay que explicarles muy bien que viven en Mallorca, y son mallorquines.Y después españoles. Catalanes no lo son, no jodamos. O mejor dicho, no adoctrinemos.
Hoy leo en El Mundo que la directora del Casesnoves, la señora Joana Prohens, ha dimitido "por razones personales". Digo yo que igual sufre de insomio. Porque no sé si saben ustedes que esta señora está casada y su esposo es Biel Vicens, líder de PSM, conseller de Movilidad con el Govern de Francesc Antich y, por tanto, socio de gobierno del PSOE-PSIB. A lo mejor, esto tiene algo que ver con la campaña anti PP, ¿no les parece?
¿El turismo en Baleares? Bien, gracias.
Pasear por el stand de les Illes Balears en la reciente feria del turismo Fitur de Madrid era una gozada. El optimismo flotaba en el ambiente. Si las previsiones para este 2011 ya eran buenas, acontecimientos como la crisis de Túnez -o la de Egipto que estaba por llegar-, hacían frotarse las manos a los empresarios del turismo. Baleares aumentará espectacularmente sus cifras de ocupación gracias a la recuperación alemana y británica. Y para postre, caerán del cielo turístas que, obligados por las "revoluciones" del norte de África, tienen que ser urgentemente reubicados por los mayoristas.
Tras unos años duros la industria ve la luz al final del túnel. Illes Balears fue la primera comunidad en sentir las consecuencias de la crisis económica, pero será la primera en salir, tal y como vaticinó el secretario de Estado de Economía, Carlos Ocaña, en la conferencia que ofreció en Palma hace algunas semanas y a la que tuve ocasión de asistir.
Sin embargo, conviene ser prudentes. Aunque las previsiones son buenas, todavía queda mucho camino por recorrer hasta llegar al nivel de ocupación de los años dorados de bonanza. Hay que seguir trabajando, hacerlo bien y no olvidar que Baleares compite con otros muchos destinos que harán lo posible por levantarnos al personal. Hay asignaturas pendientes como, por ejemplo, recuperar el turismo nacional, perdido en Baleares, especialmente en Mallorca,.
Desde esta perspectiva resulta poco comprensible el mensaje lanzado la pasada semana a los cuatro vientos por la presidenta a de la asociación balear de agencias de Viajes AVIBA, Sylvia Riera: "estamos insistiendo a los mayoristas nacionales", dijo, "de la necesidad de que espabilen si no quieren quedarse fuera del mercado durante la temporada alta". Ahí queda eso.
Los faroles, señora Riera, son peligrosos. Una cosa es el optimismo y la otra la euforia incontenida.
Profesionales a toque de corneta. Reflexiones sobre la actuación de los controladores aéreos antes y después del estado de alarma.
Que los controladores aéreos nunca me han caído simpáticos es público y notorio. Y que el tema me preocupa más ahora que he trasladado mi residencia a Mallorca, con el incremento de mis desplazamientos aéreos que conlleva, es fácilmente imaginable.
Será por esta falta de simpatía por lo que apoyé sin dudarlo la declaración del estado de alarma por parte del Gobierno y la militarización del colectivo ante la feroz huelga no declarada de estos sujetos en el puente de diciembre. Y el apoyo sin fisuras a esta medida me trajo no pocos enfrentamientos dialécticos con amigos y no tan amigos. "¡Es un atentado a la democracía!" - braman algunos. "¡Se están limitando las libertades!" - defendían otros.
Hoy, normalizada la situación y cerca de dos meses después del inicio del asunto, leo con satisfacción en prensa que en enero se han batido todos los records de puntualidad aérea en España. O dicho de otro modo: desde que el Gobierno tomara la discutida medida, los controladores han sido más eficientes que nunca. Es decir, que han hecho su trabajo bien y con profesionalidad. Si quieren se lo digo de otro modo: si ahora la cosa ha ido como una seda y antes no, queda empíricamente demostrado que los señores controladores -esos que cobraban nóminas obscenas-, habían adoptado la costumbre de hacer su trabajo a medias. Bien para protestar -siempre encubierta e ilegalmente-, bien por puro pasotismo. O aburguesamiento, que también es posible.
Así pues, y visto lo visto, me reafirmo en mi total apoyo a la medida tomada en su día por el Gobierno. Acertó el Ejecutivo al tomar una medida como la declaración del estado de alarma. Era sin duda necesario para acabar con el atentado a las libertades y derechos de los ciudadanos a que nos estaban sometiendo la élite de los controladores.
Ya solo queda el último paso: cerrar definitivamente el convenio colectivo del sector, acabar con los privilegios abusivos y regular la profesión. En las manos del ex ministro Pimentel está el tema. Y espero que sea sensato y obligue a los controladores a aceptar un variable dentro de su salario ligado a la productividad. Que a eso se niegan los de USCO y se les ve el plumero.
Esto no es una despedida. (Desde Baleares)
Tengo que hacer uso de mi memoria para recordar aquel noviembre de 1997 en que me planté con mis cifras de ventas en el despacho del entonces director de Onda Cero Castellón, Jesús María Martínez-del Rey, para ofrecerle mis servicios como publicitario y ejecutivo de cuentas. Acababa de tomar la decisión de abandonar la COPE, donde había trabajado los últimos cuatro años. Sabía que la marcha de José Vicente Vidal a la nueva edición local de El Mundo-Castellón al Día, había dejado sin equipo comercial a la emisora de la ONCE. Pocos días después, me convertía en el director de comercial y marketing de la emisora.
Aquellos primeros años fueron tan complicados como ilusionantes. En ellos se sentaron las bases del proyecto que seguiría desarrollando, ya como director de la emisora desde enero de 2001, cuando Martínez-del Rey abandonó Castellón para trasladarse a Madrid, confiándome las riendas de la nave.
Mentiría si dijese que esta década al frente de nuestras emisoras ha sido un camino de rosas. Ha habido momentos muy duros que, no es momento de recordar. Algunos han sido tan difíciles que, a punto han estado de hacerme abandonar el barco. Pero ante la dificultad me crezco y lucho, y por eso, pese a todo, sigo aquí.
Hoy puedo decir sin miedo a equiovocarme que Onda Cero Castellón está en el mejor momento de su historia. El equipo humano actual es sin ninguna duda el mejor y más equilibrado que nunca ha tenido. Su audiencia, cuota de mercado y posicionamiento en la sociedad castellonense, es el máximo de su historia. Y las cuentas cuadran, dando un importante margen de beneficio, en un momento en que la práctica totalidad de los medios de comunicación de Castellón está en graves dificultades económicas. La celebración el pasado mes de diciembre de nuestro 20 aniversario fue una demostración, sin duda, de nuestro envidiable estado de salud.
Hoy llega el momento de ceder el timón y afrontar nuevos proyectos. No puedo más que agradecer la confianza de mi director general, Ramón Osorio, del director de emisoras y expansión, Marce Fernández y de mi director regional Enrique Martín, al ofrecerme la dirección regional de Onda Cero en Baleares. Aquí hay mucho que hacer y el reto es sin duda apasionante.
Desde hace unos días he trasladado mi residencia a Palma de Mallorca. Tambíén desde hace unos días hay nuevo director en Onda Cero Castellón. O mejor dicho, directora: Ana Belén Vicente, quien ha hecho un excelente trabajo en nuestra emisora de Teruel, ocupa ya el que ha sido mi despacho durante diez años. No tengo ninguna duda que sabrá llevar las riendas de la emisora con profesionalidad y éxitos.
Si alguien piensa que esto es una despedida, se equivoca. Como castellonero de nacimiento y adopción –todo al mismo tiempo-, una de las primeras condiciones que puse para aceptar mi traslado a Palma fue, mantener mi vivienda en la terreta, y tener permiso de la dirección para poder volver con frecuencia durante el año. Así que, amigos y amigas, nos vemos como muy tarde en las próximas fiestas de la Magdalena.



