El Príncipe Peligro
Les voy a decir una cosa.
Es un cachondo el marido de la Reina. Aparte de racista, según algunos, y nazi, según el padre de Dody Al Fayed, es experto en hablar primero y pensar después. Felipe de Edimburgo: cada vez que hablar, sube el bread. Por eso la Reina intenta que hable poco, y por eso los británicos le conocen como el Príncipe Peligro. Mucho hablar de las meteduras de pata de Bush, o de Carmen Calvo, o de la reina nuestra cuando invita a merendar a Pilar Urbano, pero el rey de los comentarios inadecuados es este señor que, aunque se llama Felipe, es más conocido como “bocazas”.
Su historial es abundante y largo. Ha dado ya para un libro y una película. Cuentan que la primera vez que vio a su hijo recién nacido, el Príncipe Carlos, comentó, en plan Marichalar, que parecía un puding de ciruela. Estando de visita en China les dijo a los estudiantes británicos: “chavales, como sigáis más tiempo aquí acabareis con los ojos rasgados”. La India elevó una queja diplomática el día que Felipe, visitando una fábrica en Inglaterra, vio una caja de fusibles colgando y comentó: “ésta ha debido de instalarla un indio”. A un turista que se le acercó en Londres para contarle que su hija cumplía seis añitos le respondió: “¿Y?” Y a un grupo de sordos al que le presentaron en Cardif, mientras se oía a una banda de música ensayando un concierto les dijo: “¿Sordos? No me extraña que lo estén, con este ruido”. Un fenómeno el príncipe consorte.
El Foreign Office le teme porque cada vez que va un líder extranjero la lía parda. Ayer, sin ir más lejos, había alerta general porque iban los Obama a Palacio a ver a la Reina...y al Príncipe. Obama, como todo el mundo sabe, es negro. Y la última vez que Felipe vio a un negro en una ceremonia oficial le preguntó: “Usted, ¿de qué exótico país procede?” A lo que el tipo respondió: “Soy de Birmingham, lord Taylor de Warwick para más señas”. A los Obama no les preguntó a qué tribu pertenecen, pero sí les dijo: “¿qué?, les está costando mantenerse despiertos”. Y cuando Barack Obama, por una vez sin autocue, le contó que venía de verse con Gordon Browm, Cameron y el ruso Medvédev, le preguntó: “¿cómo hace para distinguirlos a unos de otros?” La prensa británica se indigna cuando suceden estas cosas. Le arrean al Principe hasta en el carné de identidad. Pero sus partidarios dicen que es su sentido del humor, que Felipe, después de todo, es campechano. A los Obama, las bromas no parece que les molestaran.

Al consorte la verdad es que le hicieron poco caso porque estaban epatados con la Reina Isabel. De la que ha dicho Obama que es simplemente encantadora. Delightful, delightful, un amor. Han conectado. Buen feeling. Y eso que la Reina Isabel ni juega al baloncesto (si lo hiciera, sería base) ni hace jooging ni lee a Borges. Que son tres de los puntos en común que tienen Obama y el nuestro, Zapatero. Anoche Moncloa se encargó de contar que ambos presidentes (bueno, presidente y primer ministro) habían bromeado sobre la posibilidad de hacer deporte juntos algún día. Estaría bien, debió decir Obama, ya te llamaré. De este primer, y breve encuentro, entre los dos jefes de gobierno sólo tenemos la versión española. La Casa Blanca no ha mencionado cómo fue la cosa, y a Obama no habido todavía ocasión de preguntarle. El americano, hasta ahora, sólo ha hablado en vivo y en directo de la reunión que mantuvo con Gordon Brown. Que ahí fue Obama el que dijo que tenían ambos gobiernos una “relación de amistad especial” y que Brown y él habían estado hablando de sus hijos y de los dinosaurios. Gordon es que tampoco juega al baloncesto.
Con esto de las versiones que se dan de lo que ocurre puertas adentro de las recepciones, las cenas y los desayunos del G-20 hay que tener un poco de cautela, porque la información que, al respecto, tenemos los medios españoles es la que proporcionan las fuentes de Moncloa. Que no digo yo que se inventen las cosas (porque no lo hacen) pero sí son, conviene no olvidarlo, parte interesada. Anoche, por ejemplo, nos contaron que Gordon Brown le ha pedido a Zapatero que mediara entre Sarkozy y Obama para que lleguen a algún tipo de acuerdo en la trifulca que mantienen sobre si hay que crear un órgano regulador de las finanzas mundiales, o basta con que cada país mejore los órganos nacionales que ya existen. Ya mencionamos anoche que Sarko y Merkel, que son de derechas como Rajoy, reclaman más regulación, mientras que Obama y Brown, que están más en la órbita de Zapatero, quieren que todo siga como está. Ha saltado por los aires la simplificación aquella que pretendió vendernos José Blanco según la cual lo progresista era regular más y lo conservador, o neocon, regular menos. Obama tiene tantas ganas de que le vigilen sus mercados como George Bush. O como el laborismo británico.
A raíz de esta información que pasó Moncloa, hoy algunos medios españoles se han lanzado a presentar a nuestro presidente como una especie de desatascador de la cumbre, el mediador, el hombre de paz, gracias al cual se podrían alcanzar acuerdos. Leyendo la prensa española, llegas a la conclusión de que el papel de nuestro presidente ha sido muy relevante. Si lees la prensa europea, a la conclusión a la que llegas es que son Sarkozy y Merkel los protagonistas de la cumbre. Mientras que si lees la prensa norteamericana, descubres, primero, que del papel mediador de Zapatero no se ha publicado ni una palabra, y que a Merkel y Sarkozy se les ve como relevantes, sí, pero mucho menos que Hu Jintao, Medvédev, Taro Aso, que es el japonés, o Lula da Silva. Estos son los decisivos para la prensa americana, mientras que aquí, para nosotros, es como si siquiera hubieran ido.
De manera que hay que intentar mirar la cumbre ésta con una cierta perspectiva para medir no sólo el alcance de sus resultados, sino el peso que cada gobierno ha tenido en ella. Obama ha acreditado que le interesa más su relación con China o con Rusia que esta otra relación, que considera suficientemente engrasada, con la Unión Europea. Obama no es Clinton, no es un europeísta declarado. Sus prioridades internacionales no están aquí, están en Asia. Y en la OTAN, que es donde más le importa lo que hagan los países de la Unión Europea. Esto es política internacional. O sea, política de “por el interés te quiero Andrés”.
Comentarios
Enviado por BEA en abril 02, 2009 a las 08:50 PM CEST #
Enviado por antonia en abril 03, 2009 a las 08:29 PM CEST #
¿Qué tal si Zapatero de dejara de cumbres donde no le hacen ni pajolero caso y se arremangara de una vez para empezar a solucionar las cosas de casa?. Por ejemplo, remodelación del gobierno ¿cuando?.Un saludo de una alsinera
Enviado por Slictik en abril 11, 2009 a las 10:00 AM CEST #
Hola Alsina, soy Slictik, el extraterrestre de las mil caras. A pesar de la simpatía que despierta usted en nuestra especie debo anunciarle que un día, no muy lejano, usted y sus colaboradores, ¡incrédulos recalcitrantes!, alzarán el mentón al cielo y verán mi nave posarse sobre sus cabezas. Excepto Pilar Cernuda, claro, que siempre creyó en nosotros y recibirá su recompensa. Por cierto que esto de la política internacional es bastante extraterrestre.



A ESTAS ALTURAS NADIE SE PUEDE CREER LO QUE DIJO AYER MONCLOA DE QUE BROWM LE PIDIO A NUESTRO ZAPA QUE MEDIASE ENTRE SARKO Y MERKEL. CREO QUE COMO BIEN DICES PINTAMOS MENOS QUE....AL QUE SI SE HA VISTO QUE TIENE MAS PROTAGONISMO ES LULA, LE COGE DEL BRAZO AMIGABLEMENTE. OTRA VEZ EMPIEZO A SALIR TARDE DEL TRABAJO Y NO LO PUEDO ESCUCHAR, QUE ES MUCHO MEJOR, LO PODIAS PONER TAMBIEN EN AUDIO. GRACIAS.