La recuperación de Las Tablas
El Consejo de Ministros aprobó el pasado noviembre un plan de obras de emergencia para solucionar el problema de los incendios en el subsuelo del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel.
Entre las actuaciones aprobadas para recuperar este paraje natural, declarado reserva de la Biosfera por Naciones Unidas, destacaba el trasvase urgente de 20 hectómetros cúbicos de agua procedente del Tajo para inundar las tablas. Una obra que, ejecutada en tiempo récord, y unida a las intensas lluvias de los últimos meses, ha contribuido a anegar buena parte de las 1.850 hectáreas de este importante espacio natural, de manera que, aunque todavía no se puede hablar de una extinción total de los incendios subterráneos, si que se abre una esperanza cierta para la recuperación de las Tablas de Daimiel.

En todo caso, según algunos expertos internacionales que estudian la evolución de esta catástrofe ecológica, a la que venimos prestando una atención especial en nuestro programa durante los últimos meses, lo único que podría apagar el fuego interno que esta quemando las entrañas de las Tablas sería una inundación de las turberas completa y prolongada en el tiempo.
Tal y como nos recordaba nuestro amigo Juan en este mismo blog (gracias por ello) esta actuación en favor de la recuperación de las Tablas, ha coincidido en el tiempo con la triste noticia de la desaparición de uno de sus grandes defensores, el fotógrafo de naturaleza Ángel Novillo, a quién se le recordará por haber dedicado sus mayores esfuerzos para salvar este espacio natural. Va por ti amigo.
Salvemos las Tablas
Situado a 30 kilómetros de Ciudad Real, el pequeño Parque Nacional de las Tablas de Daimiel forma, con tan solo 1.812 hectáreas de extensión, es uno de los humedales más bellos e importantes del sur de Europa.
Sin embargo, este aguazal, que acoge entre otras poblaciones de aves acuáticas, la colonia de pato colorado más importante del continente, puede estar viviendo sus últimos días si no se actúa de manera urgente para sofocar el insólito incendio que lo está consumiendo por debajo.

Y es que durante miles de años, bajo las láminas de agua de las Tablas se ha ido acumulando la materia orgánica en forma de turba, una suerte de carbón que ahora a iniciado una combustión anaeróbica (es decir, sin presencia de oxígeno) generalizada y progresiva.
Así, tras años de agonía constante por culpa de la escasez de agua, con el famoso acuífero 23 prácticamente seco y con fumarolas por todas partes, si las Tablas no se inundan de forma inmediata y en abundancia, amenazan ruina, pudiéndose dar el insólito caso de que, allí dónde hasta hace poco se ubicaba una de las 14 joyas de la corona de la naturaleza española (la Red de Parques Nacionales) encontremos tan solo un territorio calcinado e inerte. Salvemos las Tablas, movilicémonos en su defensa pidiendo una actuación inmediata.
José Luis Gallego
En este blog amplío las propuestas de mi territorio semanal en Julia en la onda y os invito a participar en la mejora del medio ambiente a través del ahorro de agua, la eficiencia energética o la reducción y el reciclado de los residuos, entre otros temas. Desde aquí atenderé vuestras observaciones y consultas.
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