La novia de Charles Manson y otros crímenes rituales
Criminales de película
¿Puede un asesino, un criminal, dar origen con sus horribles actos a una obra maestra del cine? Algunos casos hay, pero no por mérito suyo. Necesitan que un guionista, un director y un actor o actriz sepan maquillar sus horrores y darles la brillantez y hasta el glamour y la belleza física que los criminales no tienen. De esta paradoja negra y de algunos viajes de ida y vuelta entre asesinos reales y delincuentes de cine vienen a hablarnos hoy en el último Territorio Negro de la temporada Manu Marlasca y Luis Rendueles.
¿Quién fue en la vida real el asesino que inspiró el personaje de Anthony Perkins en la película de Hitchcock?
Se llamaba Ed Gain y luego le bautizaron como el carnicero de Plainfield, en el pueblo de Wisconsin donde vivía. Es el asesino que más obras maestras del cine ha inspirado. Fue, por encima de todo, un tipo enfermo y repugnante. Hitchcock, con su enorme talento, rescató la vida de Gain y su obsesión por su madre, una fanática religiosa que había fallecido en 1945. Gain dijo luego que la mujer se le aparecía y le hablaba. Lo que ocurrió en la vida real fue que Gain primero mató a una mujer y el caso quedó sin resolver. Tres años después, volvió a matar, esta vez a la empleada de una ferretería. Cuando la policía fue a casa de Gain, en 1954, encontró a la víctima colgada boca abajo y restos de piel humana, con la que había hecho hasta ceniceros, en la habitación de su madre, que no había tocado desde su muerte.
Manuel Marlasca
En esta bitácora Manuel Marlasca y Luis Rendueles nos cuentan lo que se dejan en el tintero cada semana en su sección del mismo nombre en Julia en la onda (16:00-19:00 ONDA CERO). Un espacio para no perder detalle de la crónica negra de nuestro país y para compartir con ellos tus inquietudes.
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